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Año Nuevo en Marte: comienza otro ciclo de estaciones

El año marciano 39 empieza el 30 de septiembre de 2026: así funcionan sus soles, su órbita y un calendario marcado por el polvo y el hielo.
30 sep 20266 min readUniverse
Ilustración de Marte generada por IA, con superficie rojiza, un casquete polar blanco y parte del globo en sombra sobre el espacio oscuro.

El Año Nuevo en Marte llega el 30 de septiembre de 2026 y abre el año marciano 39. La fecha corresponde al equinoccio que inicia la primavera en el hemisferio norte y el otoño en el sur. Así lo recoge la Agencia Espacial Europea.

¿Cuánto dura ese ciclo? Aproximadamente 687 días terrestres, equivalentes a 668,6 soles. Un sol es el día solar marciano y dura unas 24 horas, 39 minutos y 35 segundos. Los valores proceden de las notas técnicas de Mars24, de la NASA.

La noticia ofrece una oportunidad para entender un planeta donde los días se parecen a los nuestros, pero las estaciones duran muchos meses y transforman el entorno de maneras muy distintas.

La portada es una ilustración generada por IA; no representa una observación telescópica ni una fotografía de una misión.

Cuándo empieza el Año Nuevo en Marte y por qué es el año 39

Para comparar observaciones hace falta acordar un comienzo. En el calendario científico utilizado aquí, el año arranca con el equinoccio de primavera boreal. La numeración toma como referencia el 11 de abril de 1955, inicio del año marciano 1; el Laboratoire de Météorologie Dynamique explica esta convención, propuesta en un trabajo de R. Todd Clancy y colaboradores publicado en 2000. Calendario y conversor del LMD.

Por tanto, el número 39 identifica un ciclo dentro de una cuenta moderna. No indica la edad del planeta ni que el calendario se inventara en 1955. Establecer un origen común permite situar mediciones de épocas diferentes sin depender únicamente de las fechas terrestres.

La ESA sitúa el siguiente comienzo, el del año 40, el 17 de agosto de 2028. Es una fecha calculada del calendario astronómico, no el anuncio de una misión. Fechas de Año Nuevo marciano, ESA.

Cuánto dura un año marciano y qué significa un sol

Marte necesita alrededor de 1,88 años terrestres para completar su ciclo anual. Su órbita es mayor que la terrestre y su movimiento responde a las leyes de Kepler: cuanto mayor es el tamaño de una órbita alrededor del Sol, mayor es su período. Órbitas y leyes de Kepler, NASA.

El sol mide el ciclo solar diario. Conviene distinguirlo del día sideral, medido respecto a las estrellas: en Marte este último dura unas 24 horas y 37 minutos. La diferencia existe porque el planeta también avanza por su órbita mientras gira. Definiciones del tiempo marciano, NASA.

Decir «687 días» sin especificar la unidad puede confundir: son días terrestres. Al expresarlos en soles, que son más largos, el número baja a unos 668,6. Tampoco conviene redondear un sol a 25 horas para hacer cálculos acumulados: ese pequeño exceso se sumaría día tras día.

Para profundizar en cómo interpretamos los movimientos de los planetas, nuestro hub de astronomía reúne otras explicaciones del sistema solar y el universo.

Por qué Marte tiene estaciones de distinta duración

La inclinación de su eje, de unos 25 grados respecto a la perpendicular al plano orbital, produce estaciones: durante parte del recorrido un hemisferio recibe iluminación más favorable, y después ocurre lo contrario. Por eso los nombres deben acompañarse del hemisferio al que se refieren. Estaciones y datos de Marte, NASA.

La órbita marciana es además más elíptica que la terrestre. Un planeta recorre más deprisa los tramos cercanos al Sol y más despacio los lejanos. Así, cuatro intervalos estacionales no tienen por qué durar lo mismo. Explicación de las leyes orbitales, NASA.

Estas son las duraciones aproximadas que ofrece la NASA:

Hemisferio norteHemisferio surDuración aproximada
PrimaveraOtoño194 soles
VeranoInvierno178 soles
OtoñoPrimavera142 soles
InviernoVerano154 soles

Son cifras redondeadas; sumarlas no reproduce todos los decimales del año. La primavera boreal resulta unos 52 soles más larga que el otoño boreal. Referencia de las duraciones estacionales, NASA.

La distancia al Sol también influye en la intensidad de las estaciones. El verano austral ocurre cerca de la parte más próxima de la órbita y es más cálido que el boreal. Aun así, hablar de verano no describe un ambiente templado como el terrestre: la atmósfera tenue retiene poco calor y permite fuertes contrastes entre el día y la noche. NASA: estaciones en la Tierra, Marte y otros mundos.

Cómo se sigue el calendario: la longitud solar

Los estudios marcianos suelen indicar la estación mediante Ls, la longitud solar. Es una medida angular del avance estacional, no una coordenada de la ubicación del rover. El LMD utiliza este sistema para convertir fechas terrestres en fechas marcianas. Estaciones y longitud solar, LMD.

En el hemisferio norte, Ls vale 0° al comenzar la primavera, 90° al comenzar el verano, 180° al comenzar el otoño y 270° al comenzar el invierno. Esos cuartos del ciclo no contienen el mismo número de soles.

La utilidad es concreta: comparar observaciones de dos años en una Ls similar permite estudiar condiciones de la misma época estacional. Compartir un mes del calendario terrestre no ofrece esa equivalencia.

Qué cambia con las estaciones: hielo, presión y polvo

El ciclo del hielo conecta la superficie con la atmósfera. Parte del dióxido de carbono atmosférico se congela en los casquetes estacionales, y esa transferencia modifica la presión. Los registros de los dos primeros años marcianos de Curiosity documentaron patrones de presión, temperatura y vapor de agua. Ciclos estacionales observados por Curiosity, NASA.

La primavera también puede modificar el paisaje. El calentamiento favorece la sublimación del hielo de dióxido de carbono, su paso directo de sólido a gas. La NASA ha descrito avalanchas y chorros de gas asociados a procesos estacionales, estudiados mediante imágenes orbitales. Son fenómenos documentados en observaciones anteriores; no implican que cada región experimente lo mismo al comenzar este año. NASA: avalanchas, hielo y Año Nuevo en Marte.

El polvo añade otra variable. Los registros orbitales han mostrado secuencias de grandes tormentas regionales durante la primavera y el verano australes. Reconocer un patrón ayuda a investigar el clima, pero no permite anunciar una tormenta planetaria para una fecha concreta. Patrones estacionales de tormentas, NASA/JPL.

Para las misiones solares, el polvo suspendido puede reducir la energía disponible. Por eso el calendario importa también en la exploración espacial: una estación combina condiciones de iluminación y atmósfera que deben entenderse conjuntamente. NASA: polvo y estaciones marcianas.

Qué mirar a partir de ahora

El nuevo ciclo ofrece un marco para comparar observaciones. Al leer próximos resultados, conviene fijarse en tres aspectos:

  • Lugar y estación: una medición local no representa todo Marte; debe indicarse el hemisferio y, cuando sea posible, la Ls.
  • Repetición entre años: los registros de Curiosity muestran por qué observar ciclos completos ayuda a reconocer patrones.
  • Alcance de las tormentas: un episodio regional y uno que envuelve el planeta requieren descripciones diferentes.

Esta es una guía de lectura, no un pronóstico para el año 39. El interés científico está en comprobar qué se repite, qué cambia y si los modelos explican esas diferencias. El calendario proporciona la referencia; las observaciones aportan la respuesta.

Fuentes

Fuentes primarias consultadas el 30 de septiembre de 2026: